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LA REDUCCIÓN DE VELOCIDAD EN ENTORNOS URBANOS

Jueves, Noviembre 29, 2018

El exceso de velocidad está presente en un gran porcentaje de accidentes de tráfico y tiene una gran influencia sobre el resultado de lesiones que se producen en un accidente.

Para muchos expertos la velocidad es el factor más importante para conseguir una circulación de los vehículos segura. Si se plantea cuál es la relación que guarda la velocidad con la posibilidad de sufrir un accidente, y en el caso de que se produzca, cuántos de estos accidentes pueden resultar mortales, la respuesta es sencilla, la velocidad es un factor de riesgo. Un estudio llevado a cabo por VTI (Swedish National Road and Transport Research Institute) muestra que, pequeñas reducciones de los límites de velocidad en zonas urbanas pueden tener un gran impacto sobre el número de muertes  y lesiones en accidentes de tráfico.

Indudablemente el riesgo de accidente existe desde el momento en que un vehículo se pone en movimiento, y este riesgo aumenta a medida que aumenta la velocidad, y no lo hace de forma lineal, sino exponencial, ya que la velocidad es un factor amplificador de cualquier circunstancia adversa que se produzca durante la conducción, desde la maniobra realizada por otro vehículo hasta la más mínima distracción sufrida por el propio conductor.

La velocidad influye de distinta manera en los accidentes de tráfico, ya que, entre otras cosas, aumenta la distancia que recorre el vehículo desde que el conductor detecta un peligro hasta que reacciona, cuesta más tiempo detener el vehículo que lleva exponencialmente la gravedad de las lesiones. Circular a elevada velocidad hace que se recorra más espacio antes de reaccionar y hay ocasiones en que las distancias son vitales a la hora de producirse o no un accidente.

La energía cinética que tienen los vehículos que circula y aumenta si aumenta la velocidad, cuando tiene lugar una colisión esta energía cinética se disipa. Cuanto mayor sea la energía que deba ser disipada en la colisión, mayor es la posibilidad de sufrir lesiones graves y mortales. Como conclusión, la gravedad de los accidentes se ve incrementada en gran medida en el incremento de velocidad al que circulan los vehículos cuando se produce una colisión. Dentro de la Teoría de Visión Cero, cuyo objetivo es que nadie pueda morir o sufrir heridas graves debido al transporte por carretera,  el gobierno de Suecia ha intensificado su trabajo para analizar las consecuencias que tiene la reducción del límite de velocidad establecido en zona urbana.

Las zonas urbanas con una velocidad reducida se corresponden con entornos urbanos más amables y tranquilos, en los que se reduce la presencia del tráfico y la velocidad de circulación del mismo. A estas zonas se accede desde otras vías dedicadas a la distribución del tráfico y cuyo límite de velocidad establecido es mayor.

Un estudio publicado por el Instituto Nacional Sueco de Investigación de Carreteras y Transportes, tiene como objetivo analizar los efectos que tiene la reducción del límite de velocidad establecido en zonas urbanas, de 50 km/h a 40 km/h, sobre la Seguridad Vial y sobre la reducción de accidentes de tráfico.

La Teoría de Visión Cero tiene como objetivo que nadie pueda morir o sufrir heridas graves debido al trasporte por carretera.

Se llevaron a cabo dos enfoques diferentes.

Primero se realizó una evaluación nacional de los efectos que tenía dicha reducción de velocidad sobre la Seguridad Vial, con respecto al total de muertes y de heridos graves en accidentes de tráfico. En segundo lugar, se estudia en profundidad la gravedad de los accidentes en tres municipios diferentes (Malmo, Umea y Halmstad). Estas tres ciudades ya han establecido como límite de velocidad 40 km/h en algunas zonas de su red de carreteras. Solamente se han incluido en el análisis aquellos accidentes en los que se ha visto implicado al menos un vehículo a motor.

Para estimar las consecuencias que tiene esta medida sobre la Seguridad Vial en Suecia, se han estudiado tres escenarios, suponiendo que un cambio en el límite de velocidad establecido de 10 km/h conduce a un cambio en la velocidad media de circulación de en torno a 2 km/h. Los escenarios estudiados son:

  • Escenario 1: En todas aquellas vías en zonas urbanas que tienen un límite de velocidad establecido de 50 km/h se modifica su límite de velocidad a 40 km/h.
  • Escenario 2: En el 80% de las vías en zonas urbanas con un límite de velocidad establecido de 50 km/h se modifica su límite de velocidad a 40 km/h, y en el 20% restante de dichas vías se mantiene el límite de velocidad de 50 km/h.
  • Escenario 3: En el 80% de las vías con un límite de velocidad establecido de 50 km/h se modifica el límite de velocidad a 60 km/h.

Los resultados del análisis nacional llevado a cabo mostraron que en el período comprendido entre los años 2014-2016, fallecieron un promedio de 65 personas al año en zonas urbanas en accidentes en los que se vio al menos un vehículo a motor, casi 1300 personas resultaron heridas graves y casi 200 personas resultaron heridas muy graves. Para los tres escenarios analizados, se estimó que el Escenario 1 tiene el potencial de salvar aproximadamente 5 vidas, evitar 83 heridos graves y 12 heridos muy graves al año. Para el Escenario 2, los efectos son ligeramente menores y se pueden salvar aproximadamente 4 vidas, evitar 66 heridas graves y 10 heridos muy graves al año. En el caso del Escenario 3 se salvan aproximadamente 3 vidas, se evitan 55 heridos graves y 8 heridos muy graves.

Al estudiar con más detalle la accidentalidad en los tres municipios escogidos, los resultados muestran que en las vías urbanas en las que se reduce la velocidad de 50 km/h a 40 km/h, la proporción de heridos en accidentes en los que se han visto implicados usuarios vulnerables y vehículos a motor fue mayor antes de modificar el límite de velocidad. En las vías en las que se modificó el límite de velocidad a 40 km/h, la proporción de heridos en accidentes en los que se vio implicado al menos un vehículo a motor y que tuvieron lugar en intersecciones, cruces regulados por una señal de stop y desvíos, disminuyó en comparación con las vías en las que no se modificó el límite de velocidad establecido a 50 km/h, mientras que la proporción de colisiones entre bicicletas/ciclomotores  y vehículos  a motor aumentó ligeramente. La misma tendencia se observa para el caso de heridos graves.

Una reducción moderada de la velocidad media podría salvar entre 3 y 5 vidas cada año.

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