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¿Sientes con la música?

Lunes, Febrero 4, 2019

Los sonidos y la música forman parte de la experiencia humana desde nuestros orígenes. Ya utilizábamos la asociación de sonidos y emociones hace miles de años para nuestra supervivencia.

Nos ayudaba a interpretar los estímulos auditivos como señales de alarma o identificar las características del contexto. En la Grecia clásica "la música era para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo", decía Platón. En la actualidad es un fenómeno de estudio, y se ha demostrado el efecto de los sonidos en relación al bienestar psicológico.

Música terapéutica

La musicoterapia se utiliza en diferentes contextos con el objetivo de fomentar el equilibrio psíquico y resultar un acompañante significativo en la vivencia emocional.

El uso terapéutico de la música se ha aplicado al campo de la discapacidad, el autismo, diferentes trastornos psicológicos, así como paliativo de la experiencia de dolor en enfermedades físicas. También se utiliza para reducir el estrés y fomentar estados de relajación. Ayuda a canalizar el malestar y facilita la rehabilitación física.

 Entre sus cualidades también destaca su uso social, diferentes espacios de encuentro utilizan la música como factor de comunicación entre las personas. Disfrutamos compartiendo musicales con los demás.

Posibles usos de la música

Acompañamiento emocional: Solemos conectar con determinado tipo de música en función de nuestro estado emocional. Pudiendo disfrutar de la sintonía que supone compaginar nuestro estado interno con un elemento externo. En ocasiones elegimos el tipo de música en función de cómo nos sentimos.

Facilitador de la expresión emocional: Cuando nos sentimos bloqueados emocionalmente, la música puede utilizarse como catalizador de eventos internos que estamos reprimiendo.

Equilibrio interno: Ya que también podemos modificar nuestro estado interior en función de los estímulos ambientales que elijamos a nuestro alrededor. Como ocurre con el uso de música relajante en momentos de estrés o tensión evocada por situaciones vitales.

Evocador de recuerdos y estimulante para la memoria: El aprendizaje de composiciones musicales resulta un ejercicio interesante para la estimulación intelectual. La emergencia de nuevas asociaciones entre diferentes contenidos fomenta el desarrollo cognitivo. Al funcionar como evocador de recuerdos también permite mayor conexión con nuestra historia.

 Comunicación social: La entonación del lenguaje influye en la información que ofrecen las palabras, pudiendo modificar la semántica del mensaje.

Por otro lado, compartir experiencias musicales favorece la comunicación humana, influyendo en la vinculación más allá del nivel verbal. Permite la cohesión social y mejora la confianza en el otro.

Impulso creativo: La música es potenciadora de la acción creativa, tan enriquecedora para el ser humano. Las emociones permiten relacionar el sonido con significados, permitiendo la asociación de eventos internos con nuevos conceptos.

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